Los asientos de al lado
Poco se habla de la importancia de sentarse al lado de la ventana. Es un punto estratégico de bienvenida, de apertura hacia otros viajeros que sólo buscan un buen sitio para un largo viaje. Es una invitación indirecta para que otras personas te acompañen en tu viaje. Y cuando la mirada se desvía sin querer a lo que hace el del asiento de al lado, a sus pertenencias, a su curiosa botella, el intercambio de palabras educadas se transforma en conversación. Todas y cada una de las personas que hicieron de mi viaje de tren o avión algo más que unas horas muertas han sido efímeras pero significativas. Cada una tenía sus motivos para viajar, su vida, su camino y aunque sólo sean unas horas, nadie quiere arrepentirse del 'Hi' con el que comienza todo. Igual tuve suerte, o simplemente fue casualidad, pero así conocí a Daniella Marcozzi, actriz y biotecnóloga italiana que me hizo querer ir a Italia, respirar a Dante y me habló de la importancia y urgencia de ser. En un vuelo de 13 ho...